sábado, 23 de febrero de 2013

http://www.elobservador.com.uy/noticia/244278/34la-gente-queria-tener-cerca-a-darnauchans/

Espectáculos - ENTREVISTA A MARCELO RODRÍGUEZ - ESCRITOR

"La gente quería tener cerca a Darnauchans”

Su primer libro fue una complicada aventura de reconstruir, a partir de casi todas las voces implicadas, la vida del esencial compositor uruguayo. Entre el Cuervo y el Ángel fue editado en diciembre por Perro Andaluz


No es el primer libro que se ha editado sobre Eduardo Darnauchans, pero sí se diferencia en el encare, con mucho detalle y a partir de muchísimas voces, elegido por el escritor para narrar la historia. Entre el Cuervo y el Ángel es el primer libro de Mauricio Rodríguez, quien conoció al popular “Darno” durante una serie de charlas vecinales y con quien se terminó relacionando fuertemente. Suspendió el proyecto tras la muerte del compositor en 2007 y recién el año pasado, de la mano del sello editorial Perro Andaluz, logró editar un libro esencial para quienes quieran bucear en los encantos musicales y personales de una presencia esencial en la gestación de una sensibilidad en la música uruguaya tan particular como necesaria.
¿Cuánto tiempo tomó la generación de este libro?
Arranqué en 2003. Cuando murió Eduardo, todo venía bastante terminado pero decidí poner el proyecto en el freezer. No me parecía leal para con la gente, tomar eso como oportunidad. Por suerte, tras un contacto con una multinacional no salió la chance de editar el libro y es ahí cuando surge la chance de hacerlo con Perro Andaluz. Fue mucho mejor porque es lo que permite que este libro haya quedado como yo quería en presentación, cantidad, tipo de páginas, etcétera. También en cuanto a plazos y cosas. Luego, en un año y pico, lo transformamos en este libro objeto.
¿Por qué fue mejor editarlo con Perro Andaluz, de forma más artesanal?
Sin desmerecer a nadie, creo que hay una diferencia abismal. Aquí, más que criterios comerciales fueron criterios artísticos los que se usaron para editar este libro. Yo creo que no es lo mismo que trabajemos un libro objeto a que trabajemos en un formato más de bolsillo. Hubo un trabajo de sistematización de toda la información y que resulta más integral. Yo quería que la lectura te permitiera ir del libro al disco, y de ahí al libro de nuevo. Y esto salió tal cual gracias a que Ángel Atienza me permitió hacerlo como quería.
¿Cómo comenzó?
Antes, en el marco de mi trabajo en el centro comunal 13, hicimos un ciclo llamado Dialogando, en el que llevábamos a un artista a charlar con la gente. En el marco de ese ciclo, uno de los que pasó fue el Darno. Mi primer contacto con él va por ahí. Conocí a muchos músicos importantes a los que luego consulté para este ciclo. Ahí es cuando sentí que iba generando espalda para un proyecto así.
¿La idea de que fuera a muchas voces se fue dando sola, entonces?
Claro, él es la columna vertebral del proyecto pero se sacan tangentes a los músicos, más que nada aquellos vinculados a su carrera artística. Por eso digo que es una biografía del Darno más que de Eduardo Darnauchans.
¿Qué es lo mejor de la personalidad de Darnauchans?
La capacidad de generar afecto. Algo que se va repitiendo en las generaciones que lo sucedieron. La gente quería tener cerca a Darnauchans. Tenía una capacidad encantatoria increíble.
¿Fue fácil reconstruir toda la historia?
Supongo que nace de mi pasión como lector. La pregunta fue ¿cómo es el libro del Darno que quiero leer? Entonces, desde el primer momento el encare fue ese, el de las muchas voces. No lo sentí como un proceso largo, pese a que está bravo andar por la vida siendo el tipo que va a hacer el libro de Eduardo Darnauchans. Pero no hubo problemas para acceder a la información.
¿Quedó algo trunco en la vida del Darno?
Y, si me lo preguntás a mí, se murió con 53 años. Evidentemente está en una edad en la que a alguien se lo considera joven. Mirá los últimos discos de Bob Dylan. ¿Cuántos discos nos perdimos del Darno? Creo que tiene una calidad artística que podría haber trascendido fronteras. El camino que hizo (Jorge) Drexler en España, fue ofrecido por Sabina al Darno antes. Y el Darno no quiso. Eso te da una idea de su estatura artística. Sabina vino al teatro de Verano y quería hacer un show con el Darno, y el Darno lo boicoteó, se sintió liberado cuando se resolvió que no se hacía. A mí me recuerda a esos jugadores como Recoba, que podían ser los mejores del mundo. Nadie le preguntó a Recoba si quería ser el mejor del mundo. Lo mismo con el Darno. A lo mejor él quería tocar en Amarcord y quedarse después con su gente y nada más. Creo que el Darno no se fue con ninguna asignatura pendiente.
¿Por qué, de todos estos artistas que conoció, eligió al Darno?
Porque además de un artista increíble, es un personaje increíble. La paleta de preguntas es mucho más amplia para trabajar con el Darno que con otros artistas, quizá más profesionales en su rubro pero tipos en los que la conversación gira en torno a lo artístico. El Darno es más como Mateo, o el Príncipe. Dicho esto, no deberíamos olvidar que es un artista de primer nivel. Él no se parece a nada, y no quedó nadie que se parezca a él.
¿En qué es inimitable?
En que lo suyo es una receta muy complicada de imitar. Tiene ingredientes muy variados, muy heterogéneos, de procedencias muy distintas y colocados en unos niveles muy increíbles. Ha tenido una capacidad casi científica de trabajar la palabra, las influencias de Bob Dylan, los madrigales ingleses, etcétera. Nunca vas a escuchar tanto un disco de Francesco Gregori como lo escuchaba el Darno, que le sacaba hasta lo mínimo y lo más sutil de su influencia. Sólo tipos así pueden sacar la filigrana de las influencias y recursos que quería utilizar.

viernes, 25 de enero de 2013

Nota en el suplemento dominical de "El País"

Domingo 20 de enero de 2013

http://www.elpais.com.uy/suplemento/ds/las-vidas-del-darno/sds_689470_130120.html
 
LIBROS

Las vidas del Darno

La biografía de Eduardo Darnauchans, autor imprescindible de la música uruguaya, llega acompañada de un CD inédito.
Cuando Marcelo Rodríguez me planteó la posibilidad de escribir un prólogo a su libro sobre Eduardo Darnauchans, luego de leerlo, en su torrentosa comunicación sobre los orígenes del poeta y músico, abundando en datos biográficos, se me hizo evidente el esfuerzo que llevó al autor a tamaña épica de una historia singular". Con estas palabras, a modo de preludio, el músico Washington Benavides da la bienvenida al lector en las primeras páginas de Entre el cuervo y el ángel, biografía del "Darno" publicada por el Perro Andaluz Ediciones.
Se trata del primer libro del docente y comunicador Marcelo Rodríguez, quien realiza un trabajo minucioso y exhaustivo, basado en entrevistas a Darnauchans -la génesis de este proyecto contó con su aprobación y colaboración-, más una profunda investigación avalada por decenas de encuentros con personas del círculo íntimo del artista y muchos colegas músicos.
En un segundo prólogo, es Eduardo Milán quien afirma que "Darnauchans tiene un lugar especial en la canción uruguaya. Todo el mundo sabe eso. Como lo tienen Zitarrosa, Mateo, Roos. Yo no voy a discutir lugares. Pero, por sensibilidad generacional tal vez, Darnauchans nunca abandonó el rock, el rock aquel adolescente, la mirada adolescente del rock. Era un hombre completamente fiel a sí mismo, fiel a sus principios, en ambos sentidos del término. Es ese tipo de persona que ubica desde temprano las cosas que le van a gustar toda la vida. Pero hubo algo que no salió de aquellos quince, de aquellos dieciséis, diecisiete, dieciocho: la conciencia de que la vida para él iba a ser difícil. Y así fue. Un trágico sabe de antemano lo que los demás descubren, sorprendidos, al final. Y ese es el chiste de los demás. Y la tragedia del trágico".
Benavides, en tanto, concluye: "A quienes hemos querido a Darnauchans, siempre nos parecerá insuficiente todo acercamiento a su estatura humana y artística. Pero este libro reconforta".
Con 480 páginas satinadas, decenas de fotografías en blanco y negro, y la inclusión de un disco inédito, Entre el cuervo y el ángel está a la venta en librerías por $ 950.

Nota en Brecha 11 de enero de 2013



viernes, 4 de enero de 2013

Notas Efecto Mariposa › Conversaciones de los jueves de tarde


Jueves 3 de enero de 2013


Entre el cuervo y el ángel
es un libro del periodista Marcelo Rodríguez editado el mes pasado por el sello Perro Andaluz.

Se trata de la biografía de Eduardo Darnauchans, uno de los más grandes artistas uruguayos de todos los tiempos. Además, es su primer libro.

Marcelo Rodríguez realiza un trabajo exhaustivo basado en un cuerpo de entrevistas al Darno (la génesis de este proyecto contó con su aprobación y colaboración), sumado a una profunda investigación, avalada por decenas de encuentros con personas del círculo íntimo del artista y muchos de sus colegas músicos, amén del repaso total de su obra en una completa discografía, y una colección de fotografías que repasan la vida y el arte de Darnauchans.

En diálogo con Efecto Mariposa, Rodríguez explicó el proceso de elaboración del libro y la investigación que realizó.

Rodríguez nació en Santa Lucía, departamento de Canelones, el 9 de enero de 1971. En 1989 se radicó en Montevideo, para iniciar sus estudios de educación física, en el ISEF.

Tras titularse como Profesor de Educación Física, en 1993, volvió a las aulas en 1996 para estudiar Ciencias de la Comunicación, donde obtuvo el título de licenciado en el año 2001.

Desde 1990 trabaja en el área de la educación física. Actualmente se desempeña en la Intendencia de Montevideo, en las dos profesiones que ha elegido, docente y comunicador.

Escuche la entrevista aquí: 
http://www.comunicacion2000.com/rnu-audio/uruguay/1301/EFMA_130103_rodriguez.mp3


viernes, 28 de diciembre de 2012

Vida Cultural BUSQUEDA ■ Jueves 27 de diciembre de 2012 ■ Pág. 40


Se editó “Darnauchans, entre el cuervo y el ángel”, de Marcelo Rodríguez

Solo falta el cómic

La musicalización dylaniana y country de “Milonga de Manuel Flores”, de Borges, primer tema de
“Canción de muchacho” (1971), inicia a capella una obra insular en la música uruguaya, con la sentencia de que el protagonista del relato “va a morir”. Treinta y cuatro años después, un breve texto de Víctor Cu­ nha llamado “Zoom” la cierra con un cristalino epitafio: “Agua y morir”, último tema de “El ángel azul”. Todo lo que hizo Eduardo Dar-nauchans —o casi todo— entre esas dos líneas está ahora registrado en las 480 páginas de Darnauchans, entre el cuervo y el ángel, la biografía definitiva de Eduardo Darnauchans Miralles, el músico que con Tacuerembó a sus espaldas inventó a “El Darno”, el personaje que en marzo de 2007 ingresó a la mitología montevideana en su mesa del bar Girasoles y con su vaso de whisky sin hielo. Poco tiempo después de su muerte, el escritor, poeta y periodista Nelson Díaz había editado “Memorias de un trovador”, basado en cientos de horas compartidas con quien fuera su amigo y su representado. Desde varios años antes, Marcelo Rodríguez venía trabajando con Darnauchans en un proyecto biográfico que
incluía, además de varios reportajes al protagonista, una completa búsqueda de material y testimonios a través de familiares y allegados, así como dos valiosos prólogos de Washington
Benavides y Eduardo Milán.

El investigador, licenciado en Comunicación y profesor de Educación Física
nacido en Santa Lucía hace 41 años, se tomó el trabajo con tiempo y sin apuro.
La tarea le insumió la última década, desde que comenzó a visitar a Darnauchans, ya en su última etapa de franco deterioro físico y psíquico, hasta la edición
de este formidable volumen que llega a las librerías a través de Perro Andaluz, un
sello incansable que edita más de una docena de discos por año y que tiene entre sus principales ediciones bibliográficas los dos tomos de “De las cuevas al
Solís”, de Fernando Peláez.
Esta edición de lujo conserva el mismo formato cuadrado de aquella y alcanza el mismo estatus de proeza editorial. La completísima y muy bien organizada información sobre vida y obra del autor de “Sansueña” está acompañada por una enorme colección de fotografías públicas y privadas, afiches, programas y facsímiles de artículos publicados en prensa. Las fuentes son incontables: el álbum fa-
miliar aportado por sus familiares y amigos, el acceso a decenas de archivos,
una impecable revisión de prensa que abarca más de 30 años, entrevistas a
colegas como Fernando Cabrera, Jorge Galemire, Eduardo Rivero y Carlos
da Silveira, a sus mentores y socios creativos Wa­shington Benavides y Víctor Cunha, a ingenieros de grabación como Daniel Báez, a quienes lo conocieron en la intimidad como su ex pareja Graciela Irazábal (“Chichila”) y su tía Graciela Miralles, a editores como Enrique Abal, del sello Sondor; además de las abundantes reseñas y entrevistas publicadas por Raúl Forlán Lamarque, Guilherme de Alencar Pinto, Jorge Yuliani, Macunaíma y Gabriel Peveroni. La lista sigue, pero es tan importante la vastedad de fuentes a las que accedió Rodríguez sobre sus grabaciones, sus conciertos, su larga prohibición, su exilio, su retorno y sus últimos años, como la
claridad con la que están acreditados los testimonios y las fotografías al pie
de página.
Otro aspecto interesante a destacar es la ausencia de una mirada condescendiente o cómplice del biógrafo, que llama las cosas por su nombre aunque con sumo respeto para tratar un asunto tan delicado como el alcoholismo y las críticas circunstancias personales que acompañaron al
Darno en sus últimos años de vida. Como muestra basta la reconstrucción
documental de su últimorecital, en la sala Zitarrosa, en noviembre de 2006,
cuando la gente se retiró en silencio de la sala, como en un velorio, en claro
presagio del final que se avecinaba.
Este verdadero ejemplo de la investigación biográfica musical hace honor a
la obra que Darnauchans legó al público uruguayo, con el mismo sentimiento
con que se sigue celebrando su cumpleaños cada 15 de noviembre en Guambia, el que profesaron los Kafkarudos hace pocassemanas y Maia Castro,
Ana Prada, Laura Canoura y Mónica Navarro hace unos meses en su espectáculo “Las canciones del Zurcidor”.
Pero hay más: un epílogo con las cartas que sus amigos escribieron cuando murió y una completísima discografía que abarca 25 ediciones, entre su obra original, colaboraciones y publicaciones en vivo póstumas. Como ello no bastara, el libro viene con una joya adosada a su contratapa: un CD con la grabación en vivo, rescatada por el investigador Leonardo Croatto, del concierto de presentación del disco “El trigo de la luna”, en 1989 en el Teatro del Notariado, cuando la voz de Darnauchans sonaba en su es-plendor en las salas de la ciudad.
Ahora, con este librazo en el estante, el primero del autor, solo falta que algún
dibujante ponga manos a la obra y “El Darno” llegue al cómic, algo que desde su
mesa de Girasoles el hombrecito sombrío de voz radiante sugiere en susurros,
mientras pide otro escocés sin hielo.
“Darnauchans, entre el cuervo y el ángel”, de Marcelo Rodríguez,
Perro Andaluz, $ 950, 480 páginas.
Javier Alfonso

jueves, 27 de diciembre de 2012

Brecha Digital


La música popular uruguaya tiene quien le escriba

http://www.brecha.com.uy/index.php/cultura/1089-la-musica-popular-uruguaya-tiene-quien-le-escriba

“Hasta hace poco la bibliografía referente a la música popular uruguaya, y particularmente sobre sus creadores, era escasa, por no decir inexistente”, dice el texto de contratapa de la recién editada biografía de Eduardo Darnauchans por Marcelo Rodríguez, y con buena razón. Pero la situación se viene revirtiendo, y en forma exponencial. De pronto, en comparación con otros países (Brasil, Argentina, Estados Unidos) Uruguay ya no está en aquella situación de extrema subrepresentación bibliográfica. Sigue habiendo baches importantes, pero son eso: baches en un panorama en que la mayor parte de los asuntos más notorios están cubiertos, en contraste con un antes, en que los asuntos cubiertos eran pequeñas manchas en un gran vacío.
¿Los motivos? Quizá los éxitos de algunos libros alentaron el surgimiento de otros; la economía está en un buen momento; es más barato editar ahora que hace veinte años; el gobierno frenteamplista viene sincronizado con una forma de sentir que tiende a prestigiar la música popular propia; hay mayor cantidad de subsidios y apoyos. Es posible que en ningún otro año se hayan editado tantos libros sobre música popular uruguaya como en 2012.
Luego de un volumen buenísimo sobre Osiris Rodríguez Castillos, Hamid Nazabay sacó un esperadosegundo libro musical: Aníbal Sampayo y la canción litoraleña en el Uruguay (Intendencia Departamental de Paysandú), quizá un poco pasado de escueto en sus 63 paginitas, pero amparado en fundamentos sólidos.
A los dos libros ya existentes sobre Darnauchans (ambos basados en entrevistas con él) se sumaron dos más. Uno es la ya referida biografía de Marcelo Rodríguez (Darnauchans. Entre el cuervo y el ángel, Perro Andaluz), amplia en información en sus 480 páginas, con muchas ilustraciones y un cd de regalo. El otro es un texto muy cuidadoso y sin precedentes locales, de análisis literario de algunas de las letras del Darno, por Silvia Sabaj (Oficio de zurcidor, Rebeca Linke).
Yaugurú editó Mojos, recopilación de escritos de Horacio Buscaglia, especialmente rica en textos de canciones y datos sobre su carrera cancionística.
Aparte de veteranos y fallecidos, la cobertura incluye nombres más recientes. En Ey canción (Estuario) Ina Godoy entrevista a varios nombres de entre 20 y 40 años clasificables como “cantautores” (enriquecido con preciosas fotos). Ellas. Músicas uruguayas, de Andrés Pampillón (Flor Negra), sería como la misma idea, con especificación de sexo y sin especificación generacional. Mauricio Rodríguez escribió En la noche (Fin de Siglo), una necesaria historia del rock de los ochenta (la monumental historia de Peláez se detiene en 1975).
Hacer música en América Latina (Tacuabé) es el más importante de los libros de Coriún Aharonián. Su asunto trasciende a Uruguay y la música popular, pero los contempla, y es imprescindible para ayudar a comprender mucho de lo ocurrido por acá y reflexionar sobre lo que se podría hacer.
Que todas esas áreas estén cubiertas no significa que lo estén en forma exhaustiva o especialmente profunda. Uruguay equiparó a otros países en amplitud, pero varios de los textos existentes son superficiales, poco rigurosos, o realizados sin más pretensión que la de un circunstancial aporte periodístico. Queda muchísimo por hacer, pero lo que se haga de ahora en adelante puede reposar sobre mejores fundamentos y menores sacrificios.

http://www.brecha.com.uy/index.php/cultura/1089-la-musica-popular-uruguaya-tiene-quien-le-escriba